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La Leyenda de La Calchona

La Leyenda de La Calchona - Historia Mapuche Chilena

Desde tiempos antiguos, han existido seres malévolos que practican la hechicería. Los relatos de brujas y criaturas míticas son comunes en Chile. Uno de ellos, con los años originaría la Leyenda de la Calchona. Esa historia, resulta tan fascinante que puede parecer irreal; no obstante, se asegura que fue verdadera.

La Calchona, es una leyenda mapuche muy popular en la zona central de Chile. Esta historia, habla de un raro ser que tiene apariencia de oveja negra. En ciertos casos, la deforme criatura presenta aspecto quimérico. Se caracteriza, por las largas mechas sucias y desordenadas; algo que derivaría su nombre.

Es una famosa leyenda chilena que logró trascender con los años. Fue extendiéndose en la región centro sur del país; incluso llegó a otros territorios lejanos. En zonas campestres de la nación andina, circulan diversas historias de brujas. Algunos de esos relatos hablan de tal engendro; los lugareños le llaman:

La Calchona

Los mitos y leyendas de Chile, rescatan costumbres y tradiciones ancestrales de los pueblos andinos. Este tipo de crónicas surgieron por rumores populares, que fueron compartiéndose a través del tiempo. Así sucedió con el relato de La Calchona, una sorprendente historia de brujas muy inquietante; que ahora les queremos contar.

Estos perturbadores hechos, sucedieron en algún lugar rural de la región central chilena. En esos rumbos comenzaron a ocurrir cosas extrañas, nadie se imaginaba el trasfondo de los acontecimientos. No sabían que, por ahí andaba una rara criatura. Un ser que acostumbraba, dar paseos nocturnos para saciar sus instintos bestiales.

Esos rumores empezaron a esparcirse por diversas partes del campo chileno. Muy pronto, tales habladurías llegaron hasta donde vivía una pareja con sus dos hijos. Cuando aquella familia supo los hechos se preocupó; entonces comprendió que el peligro les acechaba. Pero la mujer, ocultaba varios secretos que sólo ella conocía.

La gente de esa comarca, estaba ajena a la realidad; ignoraba que por aquellos lares andaba una bruja. Alguien con poderes sobrenaturales, que era capaz de convertirse en cualquier animal. Tampoco sabía que ese ser, en las noches dormía al esposo y los niños; luego salía a hacer sus fechorías.

Acostumbraba antes de dormir, preparar una extraña pócima que bebía su familia. El brebaje les provocaba somnolencia y caían en un profundo sueño. De esa manera, podía ausentarse del hogar sin preocuparse. Nadie en los alrededores sospechaba algo, parecía que la artimaña era perfecta; pero nada es infalible para siempre.

Cierto día, la mujer olvidó darles el menjurje a los pequeños y el enigma fue descubierto. Vieron que su mamá, se embadurnaba todo el cuerpo con algunas cremas que mantenía escondidas. Luego advirtieron que ella iba convirtiéndose en una oveja negra. Por un momento sintieron terror, pero también quedaron maravillados.

Leyenda de La Calchona

Los niños estaban azorados al mirar aquel ente peludo. Nunca se imaginaron que su madre, tuviera esos poderes oscuros que les fascinaban. Ellos no sabían, que todas las noches hacía lo mismo, y que era capaz de transformarse en diversos seres. Conocían dónde guardaba los mágicos ungüentos que después utilizarían.

Llegaba la medianoche, cuando esa criatura abandonó la choza. Entonces los chicos salieron del escondrijo; el engendro nunca supo que lo vigilaban. Luego, untaron sus cuerpos con aquellos mejunjes; porque querían ser unos animalitos del bosque. Y esos deseos se hicieron realidad; pues al rato vieron que eran dos zorritos.

Los zorreznos al mirarse saltaron de felicidad. Estaban muy contentos porque aquellas raras sustancias habían funcionado. Esa alegría era tanta, que decidieron salir a jugar fuera de la cabaña. Cuando se cansaron, quisieron regresar a su forma humana, pero no pudieron hacerlo; por eso, empezaron a llorar con gran tristeza.

Esos llantos ruidosos despertaron al padre de los pequeños. El hombre atisbó con asombro, que dos criaturas peludas se dirigían hacia él. Al verlas, comprendió que eran sus hijos; pues supuso que estaban encantados. Aquellos cachorros, le indicaron donde encontraría unas misteriosas pomadas; allí mismo halló la cura del hechizo.

Los chiquillos todavía asustados, revelaron el secreto de La Calchona. Entonces ese aldeano recordó el terrible relato que circulaba por ahí. Ahora sabía que su esposa era una peligrosa bruja. Debían ponerse a salvo y decidieron abandonar aquella casa. Antes de partir, tirarían las malditas cremas en un río cercano.

Al amanecer esa bestia halló el hogar vacío. Aseguran que nunca recuperó completamente su apariencia original. Dicen que ese monstruo, tiene rostro y manos de mujer. La leyenda de la Calchona más conocida, habla de una oveja inofensiva. Los lugareños cuando ven el animal, le ofrecen un plato de comida.