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Leyenda de La Penitente

La Penitente y El Taxista - Leyendas de León Gto.

Los relatos de espantos y aparecidos, abundan por todo México y el mundo entero. Generalmente son tradiciones muy antiguas, que se han ido alimentando con el paso del tiempo. Y aunque a veces parecen inverosímiles, el pueblo las sigue contando en las reuniones; tal es el caso de La Penitente.

La leyenda de la Penitente, es una historia de terror que se ha desparramado por diversas partes de México. En otros países, probablemente existan versiones sobre esa misma ánima, un ente que aún se pasea en este mundo. Quizás ese espectro, va cargando bastantes pecados que no lo dejan descansar.

La historia de la Penitente, se refiere a cierta manifestación espeluznante que se aparece en la noche. Es un relato que tiene distintas variantes; sin embargo, en todas ellas la protagonista posee aspecto de mujer. Hay una famosa leyenda de león que trata de esa misteriosa dama, quédate a conocerla.

La Penitente

Esta escalofriante historia que hoy les vamos a contar, es un relato que un taxista compartió. Sucedió en una noche muy tenebrosa, cuando las criaturas y entes de la oscuridad aprovechan para manifestarse. Los acontecimientos pasaron en la ciudad de León, Guanajuato; tierra que está atestada de misterios y leyendas.

Esta leyenda de León habla sobre una extraña aparición, que brotó de entre las sombras nocturnas. Se encontraba en uno de esos sitios solitarios, cuando el taxista alcanzó a mirar que le hacía la parada. Al detener el carro de servicio, el hombre advirtió que se trataba de alguna anciana.

Cuando la misteriosa mujer abordó el auto, el chofer descubrió un rostro pálido que rezumaba tristeza. Después escuchó que le dijo: «lléveme al templo de San Nicolás». Entonces con sorpresa vio que la viejecita, traía un rosario en sus manos y comenzó a colocarse un velo negro en la cabeza.

Al llegar al destino, la señora se apeaba y le pedía al taxista que la esperara; luego entraba en la parroquia. Después de transcurrir algunos minutos, se veía su figura saliendo de la iglesia. Entonces nuevamente subía al coche y ordenaba que se trasladaran a otro templo que ella nombraba.

Durante dos horas, la dama y el taxista visitaban varios recintos sagrados. Aquello resultaba incomprensible, pues el semblante de la pasajera se mostraba compungido al llegar; murmurando algunas palabras casi a punto de llorar. Como si orara con un arrepentimiento profundo, porque un horrible pecado se arraigaba en su alma.

Luego llegaron a la casa de esa anciana y prometió volver para traer el pago; pero ya nunca regresó. El taxista enfadado, tocó la puerta y averiguó que aquella mujer, hace tiempo estaba muerta. Con horror, recordó la Leyenda de la Penitente y supo, que había transportado a un fantasma.

La Leyenda de La Penitente

La historia del taxista y la penitente, es una leyenda famosa en la región de León y sus alrededores. En la Ciudad de México y otras partes del país, existen crónicas similares con elementos muy parecidos a los que contiene esta tradición de Guanajuato, como en un relato de Sonora.

Existe alguna leyenda de Sonora, que menciona a una mujer y un taxista; además de otros relatos, que hacen referencia a damas pecadoras que buscan indulgencias. Uno de ellos, habla sobre la asesina que les quitó la vida a muchos hombres; empero terminó confesando sus crímenes al cura del pueblo.

Otra leyenda de Navojoa, narra que en tiempos pasados los yaquis secuestraron a una mujer. Después el jefe de la tribu se aprovechó de ella, y sació sus instintos carnales hasta dejarla embarazada. La muchacha logró escapar y decidió abortar; pero los remordimientos la traicionaron, contándole al sacerdote su falta.

Un relato más habla de una enfermera en estado gestante, que mató a su hijo recién nacido. Al enterrarlo en su casa sería descubierta, luego fue acusada ante el párroco de la región. Por sus culpas esas tres penitentes, deberán arrastrar con sus pies pesadas cadenas; durante toda la eternidad.

Una leyenda de Zacatecas relata que, en Loreto, donde fue la antigua Hacienda de San Marcos; deambula un espectro de velo negro.  Esa sombra tiene apariencia de mujer y va jalando férreos eslabones. Se cree que ese fantasma, en vida ofendió al Ser Supremo y anda buscando enmendar sus pecados.

Dicen que nadie se va de este mundo, hasta que pague sus deudas; en esta historia se cumple esa sabia sentencia. Se cree que con la muerte acaba todo, luego se trasciende a un sitio mejor. Algunos quizá podrán hacerlo, pero otros seguirán penando durante eones; sin encontrar paz eterna.